Mi Vida

Nací en Cuba, en Bayamo la cuna de la música cubana. Mi padre era carnicero pero le gustaba la música, tenía montado un grupo con sus amigos y siempre tocaban en mi casa así que crecí rodeado de la música. Mi padre fue el primero en ver mi afición por la guitarra, tanto que a los nueves años me regaló mi primera guitarra que a los pocos meses rompió porque mi hermano y yo nos peleábamos para tocar. El año sucesivo me regaló otra y desde entonces no paré de entrenar y aprender. Aún recuerdo las fiestas que se montaban en el barrio cada noche en las que descubrí el poder de la música, la alegría que era capaz de donar también a quien tenía problemas muy serios como la mayoría de la gente de Cuba a la que siempre viaja mi pensamiento y mi cariño por lo que me enseñaron. 

En estos primeros años tuve la suerte de cruzar mi camino con empresarios que trabajaban con gigantes como los del Buena Vista Social Club que me dieron la oportunidad de montar mi primer grupo. Junto con mi hermano y su novia de entonces, giramos por toda la isla tocando en teatros, hoteles, bares, hasta en las playas y por fin llegamos a La Habana en el café de París. Ahí fue donde encontramos un matrimonio canario que efectivamente fue lo que me cambió la vida, eran una pareja de empresarios que nos contrataron para una gira de tres meses en Lanzarote donde tenían locales y hoteles. Cuando desde el avión vi la isla de los volcanes dije a mi grupo: “Me voy a quedar aquí.”. 

Pues, así fue, yo creo mucho en el destino y entendí que esa oportunidad era uno de esos trenes que no pasan dos veces en la vida. Me quedé en Lanzarote desde hace 24 años y no pasé un día sin tocar. Nunca me arrepentí de esta elección pero siempre mi música mantiene el recuerdo y la nostalgia de Cuba y el desiderio que este pueblo tan especial pueda un día liberarse del hambre y de la pobreza. Cuando compongo mi música y mi letras siempre pienso en ellos y en lo que representan, porque en el mundo hay miles de mujeres, hombres y niños que sufren lo mismo que ellos a lo que la música puede regalar una esperanza y la fuerza para buscar un mañana mejor. 

Lo que sueño es que escuchando mis canciones originales y mis tributos a los grandes de la música algunas de estas personas encuentren la fuerza para salir a buscar la luz en este mundo que parece siempre más oscuro.